Es poderosa, suele dar en el clavo, y si negamos su existencia, siempre nos arrepentimos después. Sí, la intuición materna es real. Hoy en día, muchas han perdido la confianza que nuestros fuertes antepasados les inculcaron. Los medicamentos se reparten como caramelos. De hecho, si los rechazamos, a menudo nos encontramos con palabras de enojo y condescendencia. Existe un método mejor que muchas madres comprenden instintivamente. Un método más seguro, no invasivo y que da como resultado hijos más fuertes y, a menudo, más adaptados. Es el camino de la naturaleza, de la homeopatía, de la maternidad inteligente.
La información proporcionada en este artículo tiene fines exclusivamente educativos y no constituye asesoramiento médico. Se anima al lector a realizar consultas independientes y a buscar la asesoría de un profesional de la salud colegiado.
Hace un par de semanas participé en un debate en Facebook sobre la vacuna contra la gripe porcina y me criticaron por usar mi intuición como parte de mi proceso de toma de decisiones, además de la investigación rigurosa. ¿Por qué negaría este don? ¿No es tan inherente al ser humano como el pensamiento racional? Parece arrogante descartar una capacidad tan maravillosa.