Desde que nació, mi bebé tenía una respiración ronca y con flemas, además de una alergia leve persistente. También parecía ser propensa a contraer cualquier enfermedad respiratoria que llegara a casa, a pesar de la lactancia materna y una buena alimentación. Desde que le administramos Psorinum, no ha vuelto a tener mocos ni problemas respiratorios. Pronto cumplirá un año y su sistema inmunológico ha mejorado muchísimo. ¡Muchísimas gracias, Joette!