Evelyn era una mujer mayor muy hermosa y activa que se enorgullecía de vestir con estilo. Pero hacía décadas que no se ponía pantalones cortos porque le acomplejaban sus varices. A medida que envejecemos, muchos de nosotros desarrollamos venas coloridas y protuberantes, pero las de Evelyn aparecieron temprano y en abundancia.
La acumulación venosa que más le disgustaba era la del muslo: una vívida maraña de vasos sanguíneos que se asemejaba a un nudo gordiano (y que había sido igualmente imposible de resolver).
Hasta la homeopatía.
A los 96 años, Evelyn sufrió un ligero derrame cerebral. Afortunadamente, no hubo parálisis ni pérdida del habla, pero no dejó de ser preocupante. Su hija quien la cuidaba, era alumna mía por aquel entonces, así que le preguntó a Evelyn si estaría interesada en probar la homeopatía.
¡Qué conversación tan interesante!
Resulta que cuando Evelyn era pequeña, en el Boston de los años veinte y treinta, había un homeópata que vivía en la misma calle que su familia. Cuando la pequeña Evie se enfermaba, su madre la llevaba al homeópata, no al pediatra, ni a urgencias. El homeópata del barrio era la primera línea de defensa contra las enfermedades infantiles de Evelyn.
Había pasado tanto tiempo desde la última vez que tomó homeopatía que casi se había olvidado de ella. Sin embargo, no hace falta decir que Evelyn estaba entusiasmada con la idea de volver a algo que había sido tan reconfortante para ella casi un siglo atrás.
Las venas varicosas no son rival para la homeopatía.
Así pues, su hija comenzó a administrarle el Protocolo Banerji para problemas vasculares: Hamamelis virginiana 200C mezclado con Arnica montana 3C, dos veces al día. Tenían la esperanza de que este protocolo —esta combinación de medicamentos de eficacia clínica— ayudara a que el sistema vascular de Evelyn recuperara la homeostasis y previniera futuros accidentes cerebrovasculares y ataques isquémicos transitorios (AIT).
Funcionó.
Pero ocurrió algo sorprendente.
Un día, mientras Evelyn se vestía, se miró la pierna con ojos grandes, redondos y sorprendidos y le gritó a su hija: "¿Qué me has estado dando?"
De acuerdo, imagino que probablemente le sobrevino el pánico durante un breve momento. Pero, afortunadamente, Evelyn no tardó en decir: “¡Mi grupo de varices casi ha desaparecido! ¡He tenido esa horrible mancha durante casi toda mi vida! ¿La homeopatía hizo eso?”
Pues sí, Evelyn. ¡Sí que lo hizo!
El Protocolo Banerji® para problemas vasculares es también su protocolo de referencia para las varices. Seamos realistas: Las varices son problemas vasculares tanto como los derrames cerebrales o las micro hemorragias.
¡Un protocolo, dos beneficios!
La mezcla de Hamamelis 200C con Arnica 3C no solo ayudó a Evelyn a recuperarse de su accidente cerebrovascular, sino que también eliminó sus varices de colores llamativos.
Piénsenlo, amigos míos. El beneficio más importante de este protocolo puede haber sido invisible, pero un beneficio secundario era evidente para todos. Las varices iban disminuyendo en tamaño y severidad casi a diario hasta que prácticamente desaparecieron.
Por supuesto, esto no ocurrió de la noche a la mañana; llevó muchos meses. Pero la alegría en la cara de Evelyn valió la pena. Había vuelto a experimentar la alegría que puede proporcionar un éxito homeopático tangible. (Ahora, si al menos tuviera unos pantalones cortos nuevos de colores llamativos para lucir sus nuevas piernas.)
Todos sabemos que los fármacos sintéticos comerciales tienen efectos secundarios, indeseables . Pero supongo que podríamos considerar que la homeopatía también tiene algunos "efectos secundarios" —efectos secundarios deseables—, a saber, trabajar con el cuerpo en su conjunto para resolver afecciones relacionadas, así como el problema principal.
¡Éste es un efecto secundario que podemos respaldar!
Efectivamente, ésta es la medicina que siempre has deseado de tus médicos y farmacéuticos. La homeopatía es una medicina amable, educada, eficaz y relativamente segura, formulada según estrictas normas de fabricación a partir de materiales naturales que se encuentran en la tierra.
¡Transmite las buenas noticias de la Homeopatía Práctica®!
Cordialmente,
P.D. ¿Deseas aprender más? ¡Por supuesto que sí!
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